Sobre los cálculos solares
Irte a la solar se reduce a cuatro números: qué tan grande debe ser tu sistema, cuánto cuesta, cómo se inclina y cómo lo pagas. Estas calculadoras te dan cada uno al instante, así que llegas a las conversaciones con instaladores ya conociendo el aproximado en vez de aceptar la primera cotización al pie de la letra.
El tamaño del sistema empieza con tu uso de electricidad. Toma tus kilovatios-hora mensuales, divide entre tus horas solares pico locales y un factor de eficiencia real, y obtienes los kilovatios de paneles que necesitas. Divide entre la potencia del panel y tienes un conteo de paneles. La mayoría de las casas quedan entre 6 y 12 kW, o cerca de 15 a 30 paneles.
El costo normalmente se cotiza por vatio. Los sistemas residenciales de calidad cuestan cerca de $2.50 a $3.50 por vatio instalado antes de incentivos, y el crédito fiscal federal actualmente quita el 30%. La recuperación es simplemente tu costo neto dividido entre tu ahorro anual de electricidad, y para la mayoría de las casas queda en el rango de cerca de 8 a poco más de 10 años.
El ángulo importa más de lo que la gente espera. Un panel inclinado cerca de tu latitud y orientado al sur verdadero en el hemisferio norte capta la mayor energía a lo largo del año. Puedes inclinarlo más pronunciado para favorecer el invierno o más plano para favorecer el verano. Oriéntate aquí, y luego haz que un instalador corra una propuesta específica del sitio que considere tu techo, el sombreado y las reglas de medición neta de tu compañía. Estos números son estimaciones de planeación, no una cotización vinculante.